Hace un par de noches, desperté asombrada. Me era muy difícil comprender las actitudes humanas y los comportamientos que solían ser normales para mi... Es como si en una noche todo cambiara, dejé de sentirme humana. Como si todo lo cotidiano, y todo lo relacionado con humanos dejara de existir en mis conocimientos esa noche...
Y todo eso, se debe a un sueño. El sueño era más o menos así :
Yo vivía en un edifico muy alto, como de unos 30 0 35 pisos, y para subir tenía que usar un elevador muy elegante, con diferentes panoramas creados por espejos. Para ir desde la planta baja hacía el último piso ( que es donde vivía ) solo eran como 4 segundos en el ascensor. Y mientras esto pasaba, sentía que al subir, mis órganos internos trataban de salir de mi cuerpo.
Al llegar al último piso, ( extrañamente ) había muchas montañas, lagos, árboles inmensos...
Todo estaba lleno por naturaleza, y el clima cambiaba cada vez que dabas un paso, así pasaba de estar en un clima húmedo, a un clima de congelación.
Un día, mientras mi madre hacía de comer, me decía que jamas diera más de 1000 pasos fuera de casa o me volvería loca... Y la noche llegó cuando dijo esas palabras. Cuando vi a mi madre dormida, inmediatamente salí de la casa corriendo, sufriendo cambios de clima, noches y lunas diferentes, colores, y todo muy extraño...
De pronto empecé a sentirme diferente, algo cambió...
Y justo cuando quería regresar a casa, no encontré el modo para salir, los árboles, y montañas bloqueaban mi vista.
Me senté en la tierra, y empecé a decir no se que cosas ( Era un dialecto quizás ) Y de pronto, salieron desde el follaje de hojas y troncos un anciano moreno, cabello blanco, plumas, y un vestuario muy parecido al de los tarahumaras. De su mano venía una mujer, con unos grandes ojos que parecían ser lagos inmensos, un vestido muy colorido, hojas en su cabello y una pipa de cristal con marihuana...
Y ellos no me dijeron nada... solo detenían mi regreso a casa.
De pronto el cielo de color rojo y azul, empezó a cubrirse con aves de todas las formas, colores y tamaños
Había: halcones, lechuzas, águilas, cigüeñas, quetzales, palomas y un sin número de aves más. Todas ellas, después de volar por varios minutos en círculos sobre nosotros y hacer combinaciones maravillosas de colores; empezaron a bajar una por una, cruzando un tronco que había en el suelo enfrente de los 2 humanos y de mi.
Mientras iban caminando las aves, escuchaba diferentes sonidos de mi cuerpo...
Escuchaba cuando mi sangre fluía, escuchaba los latidos de mi corazón, escuchaba mis jugos gástricos. Era hermoso, y al mismo tiempo me provocaba mucho temor.
Las aves, parecían estar controladas con la luz de la luna... sus ojos se tornaron grises
y cuando llegaban ante nosotros, ellas se quitaban una pluma, la más hermosa y larga de sus plumas y las colocaban enfrente del anciano, mientras la joven me hacía una especie de ritual...´Hablaba en un dialecto, susurraba, su voz cambiaba, y me soplaba el cuerpo, y cuando ella hacía eso mi cuerpo desprendía olor a copal...
Cuando la última ave entregó su pluma, el anciano les dio un diamante rojo a las aves...
un diamante no muy grande, y alrededor de el salían cristales de colores.
Cuando las aves se marcharon, el anciano y la joven empezaron a hacer un collar con las plumas. Y le ponían resina que brotaba de los árboles. Cuando terminaron, me dieron el collar y yo les agradecí.
Ellos empezaron a bailar y a hacer ruidos de animales y desaparecieron entre las hojas y los árboles...